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¿Perdido en Cali? El geocodificador de nomenclatura que sí encuentra cualquier dirección
Parece un detalle menor, pero no lo es: cuando una dirección está mal escrita o no se puede ubicar en un mapa, una ambulancia se demora, un domicilio se pierde, un programa social deja a alguien por fuera y una obra se planea sobre datos equivocados. En una ciudad de más de dos millones de habitantes, una buena dirección ahorra tiempo, dinero y, a veces, salva vidas. El problema es que, hasta hace poco, Cali no contaba con una herramienta que normalizara y estandarizara las direcciones de manera eficiente.
Eso cambió en agosto de 2025, cuando los departamentos administrativos de Planeación (DAP) y de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Datic) presentaron oficialmente el Geocodificador de Nomenclaturas del Distrito. Es una aplicación web, alojada en la plataforma IDESC y de acceso libre y gratuito las 24 horas, que cumple una función tan sencilla de explicar como poderosa: toma una dirección urbana, la estandariza, la "traduce" al formato oficial y le asigna sus coordenadas geográficas exactas. Dicho de otro modo, convierte un texto que cada persona escribe de mil formas distintas ("cra", "carrera", "Kra", "#", "No.") en un punto preciso y confiable sobre el mapa de la ciudad.
Su gran fortaleza es que se apoya en la cartografía oficial de IDESC: límites de barrios y comunas, manzanas catastrales y nomenclatura vial del Distrito. Sobre esa base, ofrece tres modalidades de uso pensadas para distintos usuarios: una de mapa, para ubicar una dirección puntual; una de archivos masivos, que permite normalizar y georreferenciar grandes volúmenes de direcciones de una sola vez (ideal para entidades que manejan miles de registros); y una API, para que otros sistemas y aplicaciones se conecten y usen el servicio de forma automática. Opera con cómputo en la nube y analítica avanzada, y se enmarca en la migración de Cali al sistema nacional de coordenadas (MAGNA-SIRGAS), un paso clave para que sus datos sean compatibles y comparables con los del resto del país. Por ahora cubre el suelo urbano, que es competencia de Planeación.
El geocodificador no es solo para tecnólogos. Las entidades públicas lo emplean para caracterizar la población, planificar servicios e intervenciones urbanas y cruzar información territorial sin duplicidades. La academia y los investigadores lo aprovechan para sus estudios. Y cualquier ciudadano puede usarlo desde la web de Planeación para ubicar o consultar direcciones. Entre sus beneficios, las propias entidades destacan mayor interoperabilidad, menos duplicación de esfuerzos y decisiones más oportunas basadas en datos.
Un dato bien ubicado significa que los servicios de emergencia llegan más rápido al lugar correcto, que un programa social identifica mejor a quién debe atender, que una obra se planea donde de verdad se necesita y que los trámites que dependen de una dirección se resuelven con menos fricción. Es la prueba de que la innovación no siempre es espectacular: a veces es, simplemente, hacer que el dato más básico, dónde queda cada cosa, funcione bien para todos.
Mejorar el dato con tecnología es, también, una forma de ser una ciudad bio-inteligente.
El buen dato transforma la ciudad. Te esperamos en Smart City Expo Cali 2026 (30 sep – 1 oct, Centro de Eventos Valle del Pacífico), línea Innovación Pública, Creatividad y Tecnologías Emergentes.